Cada día más evidencias demuestran que nuestros antepasados no eran tan limitados como creemos, sino mucho más observadores que nosotros y por una razón obvia... no existía ningún otro medio de entretenimiento.
A continuación, numeraré los ejemplos de mitos y supersticiones más comunes entre la población:
2. Herradura: Según los griegos, el hierro (en forma de media luna) protegía de los
hechizos, así que la herradura colocada en la puerta impedía la entrada
de las brujas y del mal. Tradicionalmente se creía que las herraduras
que otorgaban más suerte eran las de los borricos, porque tienen siete
agujeros, un número mágico por excelencia.
3. Cuadro torcido o que cae de la pared: Esta idea tiene su origen en la Grecia clásica, donde se creía que si el
retrato de un monarca o una celebridad caía al suelo, sufriendo serios
daños, significaba que iba a morir en poco tiempo.
4. Escupir: Se cree que escupir evita males. Plinio dejó escrito en su historia
natural: "es sorprendente, aunque fácilmente comprobable, que si alguien
ha sido golpeado y se escupe enseguida en la palma de la mano del
agresor, el dolor de la víctima se alivia al momento. Algunos
incrementan la fuerza de sus golpes escupiendo en sus manos antes de
realizar cualquier esfuerzo". Se dice también que con esa fuerza se
podía golpear mejor al Diablo.
5. Encender tres cigarros con la misma cerilla: Se cree que en una guerra (no se sabe con precisión cual, y en
ocasiones se habla de la Primera Guerra Mundial, en otras de la Guerra
Civil Española...) tres soldados encendieron sus cigarrillos con la
misma cerilla y el enemigo vio la llama del primero, apuntó en la del
segundo y disparó sobre el tercero.
6. Sombrero: Poner un sombrero encima de la cama es presagio, en España e Italia, de
que algo malo va a ocurrir. Esta superstición tiene otro significado:
que se te quedará la mente en blanco. Esta creencia viene probablemente
del simbolismo del sombrero, que representa la cabeza y los pensamientos
y es símbolo de identificación personal.
7. Derramar la sal: Su origen data del año 3.500 a.C. Ya entonces se creía que la sal era
incorruptible, razón por la cual se convirtió en símbolo de amistad. De ahí la creencia de que si se tira, la amistad se romperá. Para
contrarrestar ese supuesto efecto maldito, se debe echar una pizca de la
sal derramada sobre el hombro izquierdo.
8. Romper un espejo: Se dice que ocasiona siete años de maldición. El espejo era un elemento
mágico de adivinación, por lo que si se rompía, era para no mostrar una
imagen aterradora del futuro. Siete años es el tiempo que,
supuestamente, tardaba en renovarse un cuerpo.
9. Apagar las velas de un solo soplido: Fue en la Baja Edad Media alemana donde surgió la idea de colocar en
las tartas de cumpleaños tantas velas como años cumplían los niños más
una. Para dejar atrás los años cumplidos y pasar a los siguientes, se
debían apagar todas las velas de un solo soplido.
10. Decir "salud" o "Jesús" cuando alguien estornuda: Se debe a que el estornudo era el principio de muy diversas
enfermedades y por eso se pedía a Dios que apartase el peligro de
cualquier infección. También se dice que era para evitar que entrara el demonio a través de la boca.
11. Trébol de cuatro hojas: Es un símbolo sagrado para los druidas de las Islas Británicas, que ya
en el año 200 a.C. pensaban que con él se podía ver a los demonios. Según
la leyenda, cuando Eva fue expulsada del Paraíso se llevo un trébol de
cuatro hojas; por eso, desde entonces, se cree que da suerte.
12. Pata de conejo: Su origen está en la antigua creencia de que cada pueblo descendía de un
animal, que no podía ser cazado ni comido. Seguramente, los celtas nos
trajeron la creencia de que el nuestro era el conejo. Seis siglos antes
de Cristo ya era utilizada como amuleto para alejar el mal. Además, la
pata de conejo era también un símbolo fálico capaz de hacer fértiles a
las mujeres.
13. Pasar por debajo de una escalera: Es por el triágulo que forma ésta con la pared. Antiguamente se pensaba
que todos los triángulos eran un símbolo sagrado, tanto las pirámides
como la trilogía de la Santísima Trinidad y, por lo tanto, era un
sacrilegio pasar bajo ese arco. Se cree que, una vez que se había
pasado, el mal se conjuraba cruzando los dedos, escupiendo una vez bajo
la escalera o tres veces después de cruzarla. También se relaciona esta
superstición con el patíbulo: siempre había que usar una escalera de
mano para colocar la soga y también para retirar el cadáver: la muerte y
la escalera iban siempre muy unidas. Otra creencia proviene de los
cuadros de la crucifixión, en los cuales figuraba una escalera bajo la
cual Lucifer veía con furia cómo Jesús moría para salvar a la humanidad.
De ahí la costumbre de santiguarse para preservarse de las furias del
Diablo o ahuyentar el peligro.
14. Colocar el pan boca abajo en la mesa o dejarlo caer al suelo: El pan es un alimento básico. Por ello han sido varias las
supersticiones que ha generado en su forma de hacerlo, cortarlo, comerlo
y ofrecérselo a los demás. Ponerlo boca abajo se supone que traerá mala
suerte por tratarse en realidad de una ofensa al cuerpo de Cristo;
asimismo, cuando se caiga al suelo es costumbre besarlo y hacer tres
cruces para alejar las desgracias.
15. Derramar el vino: Cuando viertes el vino en la mesa
debes aplicarte en seguida un poco del mismo sobre la frente para atraer
la buena suerte; si se trata de champán tienes que tocarlo entonces con
la punta de los dedos y dártelo sobre el lóbulo de la oreja para
conseguir una felicidad eterna. La causa de esta creencia puede ser que
el inicio del feto es el lóbulo de la oreja. Por ese motivo, al
empaparlo en champán estás deseando que tu vida se vea rodeada de toda
clase de felicidad y dicha. Esta bebida espumosa también se suele romper
contra los barcos en su botadura para desearles con este gesto buena
suerte en su travesía.
16. Tijeras: Este instrumento debe permanecer cerrado mientras no se usa porque
atrae la mala suerte. Si se cae al suelo y queda con las puntas abiertas
apuntando hacia ti, recógelo y echa sal por encima del hombro izquierdo
para ahuyentar los malos espíritus. En Grecia se creía que la moira
Atropos cortaba con las tijeras el hilo de la vida, así que de alguna
forma los objetos cortantes dirigen el destino y son símbolo de muerte
repentina.
17. Tocar madera: Un posible origen tiene que ver con los
trozos que se conservaron de la Santa Cruz. Otro, proviene de Estados
Unidos, donde hace 4.000 años los indios veneraban al roble como la
morada de los dioses. Este material simboliza también la protección
maternal y aleja el peligro.
18. Poner la cama con los pies hacia la puerta: Viene del dicho popular: "
los muertos salen siempre de la casa con los pies por delante".
19. Empezar el día con el pie izquierdo: Ya Petronio
aludía en el "Satiricón" a la mala suerte de entrar en un lugar con el
pie izquierdo. En España puede tener su origen en la tradición celta y
en el movimiento solar, siempre hacia la derecha. El efecto negativo se elimina al santiguarse tres veces.
20. Martes y 13: La maldición del número trece tiene su
origen en la última cena de Jesucristo con los doce apóstoles, en la que
fue delatado. Se cree que si se sientan a comer trece personas en una misma mesa, una de ellas morirá antes de un año. El
día de la semana varia: en España, México y Grecia se teme al martes y
trece; y en los países anglosajones al viernes y trece, porque en
viernes fue crucificado Jesús.
21. El día de la boda, llevar algo prestado, algo nuevo, algo azul y algo viejo: No se sabe cuándo comenzó la costumbre de que la novia, el día
de su boda, llevara "
algo viejo, algo nuevo, algo prestado y algo azul".
Algo prestado representa el presente, algo viejo el pasado, algo nuevo
el futuro y algo azul simboliza la pureza.
22. Que el novio vea a la novia antes de la ceremonia o que esta se mire al espejo: Antiguamente se consideraba que hacer cualquiera de estas dos
cosas era sinónimo de adelantar acontecimientos positivos que quedarían
así "gafados". Otra explicación es que la novia no podía mirarse en el
espejo antes de celebrarse el matrimonio si estaba completamente
ataviada, porque se proyecta su imagen de ésta antes de estar casada y
esto podía hacer que los dioses pusieran en duda su derecho a contraer
matrimonio. Si desea ver su aspecto, deberá dejar sin ponerse los
guantes o alguna otra prenda.
23. Besarse los novios al final de la ceremonia: El beso
era el símbolo de la consumación del matrimonio. En la Antigüedad, los
contrayentes hacían el amor públicamente para consumarlo.
24. Arrojar arroz en un a boda: Antiguamente se tiraban
trocitos de dulce a la novia, como símbolo de felicidad y de fertilidad.
Pero en la época de vacas flacas se les tiraba trigo o arroz, ya que
era bastante más barato.
25. Entrar en el nuevo hogar alzando a la novia: Se cree
que con este gesto se protegía a la novia de los hechizos, además de
evitarle que fortuitamente tropezara al pasar la barrera del mundo
exterior al interior e íntimo del hogar, símbolo de mal agüero; y por
otro, para que no perdiese la virginidad por obra de la tierra en vez de
por su marido.
26. Ir de luna de miel: El viaje postnupcial proviene de
la huida que en tiempos de Atila, rey de los Hunos, seguía al rapto y
matrimonio de la hija, y se llama así por la costumbre de que los novios
bebieran un brebaje durante el viaje que contenía vino y miel.
27. Abrir el paraguas bajo techo: La primera noticia que
se tiene de esta creencia data del siglo XVIII en Inglaterra, donde
creían que daba mala suerte por la negatividad que existía entre el
paraguas y la casa, ya que ésta protege a sus habitantes y no tolera
ninguna protección adicional. Si alguien lo abría sobre su cabeza,
supuestamente esa persona moría antes de que acabase el año.
28. Perejil: En la Antigua Grecia el perejil estaba
considerado como una planta sagrada que simbolizaba el triunfo y la
resurrección. Llevados por esta creencia, los griegos adornaban las
tumbas con coronas de perejil.
29. Taparse la boca al bostezar: Proviene de la costumbre
de hacer la señal de la cruz sobre la boca abierta, para evitar que se
metiera el demonio, debido al dicho popular: "
por puerta abierta, el
Diablo se cuela". También se pensaba que en una de esas exhalaciones se
podía escapar el alma."
30. Cruzar los dedos: Antes de la era cristiana, existía la
costumbre que dos personas enlazaran sus dedos indices formando una
cruz para expresar un deseo; una apoyaba a la otra mentalmente para que
éste se cumpliera. La cruz, en la era precristiana, siempre ha sido el
símbolo de la perfección y en su unión residían los espíritus benéficos.
La costumbre se ha ido simplificando hasta nuestros días, donde se da
por valido con cruzar dos dedos de una mano.
31. Poner la escoba al revés detrás de la puerta: En
realidad, en relación a esta superstición, no podemos hablar realmente
de buena o mala suerte. A las brujas siempre se las ha descrito subidas
en una escoba para acudir a los aquelarres; de ahí que antiguamente se
creyera que colocando una escoba a las puertas de una casa donde se
sospechaba que había entrado una, ésta no resistiría la tentación de
cogerla y salir volando. Así, si llega una visita molesta, hay que
colocar una escoba invertida detrás de una puerta y el inoportuno
abandonará tu casa.
32. Llevar una escoba usada al cambiarse de casa: No se
deberá llevar una escoba usada al cambiarse de casa, ya que el hacerlo
atraerá la mala suerte y traerás con ella las desgracias del hogar
anterior.
33. Barrer los pies de una soltera o una viuda: Esto
quería decir que no se casarían. Tiene también que ver con las brujas y
sus vehículos preferidos para asistir a los aquerrales: las escobas.
34. Cáctus: Una creencia popular
afirma que esta planta aleja el mal de la casa. Su gran capacidad para
absorber la humedad del ambiente lo convierte en un poderoso protector
contra los espíritus malignos, que necesitan la humedad para
desarrollarse. La costumbre de colocar cáctus en las puertas y ventanas,
observada en toda la cuenca mediterránea europea y asiática, proviene
de la creencia que si los espíritus encuentran agua a su paso, pueden
ahogarse al cruzarla y quedar así retenidos en ese sitio.
35. Tocar la joroba de un jorobado: Asegura un éxito en breve plazo.
36. Rata: A este animal siempre se le han
atribuido malos augurios. Sin embargo, esta idea sólo tiene que ver con
la coincidencia de la aparición de plagas de estos roedores con
desastres históricos como la peste bubónica.
37. Pestaña caída: El Diablo colecciona pestañas y,
según la tradición, perder una significa correr toda clase de peligros.
Así que si se te cae, colócala en el dorso de la mano y lánzala por
encima del hombro o sitúala en la punta de la nariz, sopla para que
salte y pide un deseo.
38. Sentir un zumbido de oídos: Cuando te silban los oídos
pide a alguien que te diga un número. La letra del alfabeto
correspondiente a dicho número será la primera del nombre de la persona
con la que esperas casarte. "
El izquierdo para el amor y el derecho para
el rencor". Si te pellizcas inmediatamente el oído derecho cuando éste
te silba, la persona que te está criticando se morderá la lengua.
39. Tirar monedas a un pozo o una fuente: Viene del antiguo
rito adivinatorio de arrojar alfileres o piedras a un pozo, con el fin
de saber si un hecho se iba a cumplir o no. Si al caer salían burbujas,
significaba que lo que se había solicitado se llegaría a cumplir.
40. Mal de ojo: Tradicionalmente se ha
creído que al reflejarse en la pupila de un ojo, podíamos quedar
atrapados por ella. Por esto, desde la antigua roma hasta la edad media,
aquellas personas que tenían cataratas u otro defecto visual, a menudo
eran sacrificdas en la hoguera. Grecia, Turquía y Egipto tiene muy
extendida la creencia de que existen personas con poderes maléficos en
la mirada; incluso, aunque sea de forma inconsciente pueden hacer daño
si clavan sus ojos en algo. Antiguamente se atribuía al mal de ojo
enfermedades de origen desconocido. Lo echaban las brujas, los gitanos,
los gafes y los bizcos y afectaba a los niños. Para protegerse hay que
llevar ajos, oro y plata, ojos de cristal azul y herraduras.